Historia del Municipio

ACCESOS RÁPIDOS

Historia del Municipio

Enviar   Imprimir

Historia

TOPONIMIA

Respecto al nombre de Castrocalbón, hay quien apunta se debe a que por aquí se hacían carbones vegetales de superior calidad a base de encina, o por fundarla un miembro de la familia romana Calvo ; otros aluden a la fábrica de su primitivo castro , a la bondad de la cal que aquí se fabricada; se conjetura también sobre la posibilidad de que lo motive el nombre de un repoblador mozárabe .

Es más probable que el primer elemento del topónimo, castro, es del latino CASTRUM, ("campamento fortificado"). Castro, como apelativo, subsistió sólo en gallego-portugués, en sardo y neo-griego. En lengua castellana queda principalmente reducido a nombre propio de lugar, dándose así con frecuencia. Se registra como dialectal, ("altura donde hay vestigios de fortificaciones antiguas"), y la Academia como antiguo, ("real o sitio donde estaba acampado y fortificado un ejército").

El segundo elemento del topónimo, carbón, probablemente se trata de un derivado del nombre latino CALUUS o de una formación celta paralela y asimilada a él ; en cualquiera de los dos casos proviene del radical indoeuropeo "kelenos" ("calvo") . El derivado CALUUS que aparece en nuestro topónimo sería CALVONIUS, citado por Mª Lourdes Albertos entre los derivados de CALUUS y que esta investigadora considera como nombres frecuentes fuera de la península Ibérica, en Aquitania y Campos Decumates. Además, un CALUA aparece en Córdoba y un CALUUS en Astorga .

Así pues, el topónimo Castrocalbón, en su conjunto, podría interpretarse considerando su segundo elemento como el nombre de un poseedor, en cuyo caso aparecería en genitivo: CALVONII, cuyas "i" finales pasaron a una sola "e": calvone, que se perdió posteriormente, dando el actual calvón o calbón, todos ellos pasos perfectamente normales en la evolución fonética del latín al castellano: CALVONII => Calvone => Calvón.

Futuras investigaciones arqueológicas pueden, acaso, proyectar algo de luz donde hoy todo se presenta bastante oscuro.

Periodos Primitivos y Romano

En todo el término se han hallado vestigios prehistóricos que se remontan a la Edad de Piedra; abundan en las cercanías del casco urbano actual y, sobre todo, los más remotos, alrededor de los pagos de Casares y Lirba, de óptima situación ; la diversidad de vestigios en el castro del Palacio nos hace pensar en una continuada habitación hasta la llegada de los romanos .

El hallazgo de tégula romana y otros restos de la época en muchos lugares nos lleva de la mano a sospechar la abundancia de ricas viciasen diversos puntos, seguramente causa de la proliferación de barrios que posteriormente se datan, -algunos hoy existentes- los cuales irían naciendo alrededor de las mismas, siendo lógica razón de ello la bondad ya apuntada de los parajes. Hoy el núcleo de la villa se asienta alrededor de la meseta denominada "El Palacio", de la que más adelante hablaremos, prolongándose hacia el Naciente , en la ladera del valle y entre el Sagral de Abajo y el Sagral de Arriba (hoy tupidos bosques y el de Abajo alejado del actual caserío, pero al lado de un barrio desaparecido).

Concluimos como evidente y probada la abundante habitación de estos lugares por el hombre de la piedra, dado que abundantes son también los restos. Algunos datos (situación, topónimos, etc.) nos llevan a suponer una población con Importante contingente celta-ligur como elemento principal de ella en esta parcela asturiana. Pruebas hay de cierta importancia adquirida durante la denominación romana; en el término estuvo asentada la Cohors IV Gallorum , y próxima, al lado de Rosinos de Vidriales, Gómez Moreno sitúa la Leglo X y García Bellido el Ala II Flavia Hispanorum civíum Romanorum . Cerca de aquí, acaso en el mismo término, estaba situada Argentiolo, ciudad que se cita en el Itinerario de Antonino como segunda mansión después de la ciudad de Astorga en la vía XVII.

Edades Media y Moderna

De época bárbara apenas hay vestigios (y algunos que existen dudosos), aunque suponemos nuestras tierras como límite, o proximidad a él, entre los reinos suevo y visigodo.

Sería de sumo interés un estudio detenido de los ensañados existentes en los Casares y los estanques empedrados de Lirba y La Viñona (en la falda del Palacio), que junto con la fábrica del castillo , el hallazgo de monedas árabes, el nombre de Jarabel (hoy barrio de Jarambiel), la factura morisca del Salvador, etc., nos lleva a creer que la estancia agarena y su influencia por estos territorios no debió ser, además de tan corta como se viene suponiendo, falta de importancia.

También está documentada la existencia de una aljama o barrio judío , aunque no se ha logrado localizar su emplazamiento .

Teniendo en cuenta lo antedicho, sobre la estancia árabe y también la donación de terrenos de ésta por Ablabel Codesteo y su mujer Guntrodo al monasterio de Sahagún en el año 983 veremos que si estuvo despoblada estamparte fue por un período relativamente corto; sinceramente no existió nunca un abandono total de pobladores , y que esta dudosa ausencia de gentes no influye para la denominación del valle, observación que se hace en razón de que algunos aficionados a la Investigación atribuyen al nombre Valdería una derivación toponímica emparejada con "valle vacío" o "valle de valde", giro este último que por aquí se da a los pagos yermos. De tal guisa este sería el nombre que debió de darse a la mayoría de las tierras comprendidas entre la Cordillera Cantábrica y el río Duero, puesto que yermos estaban en su casi totalidad, según se nos noticia, desde el reinado del primer Alfonso (739-757) y siguientes, y digo en su mayor, parte, porque me afirmo en la creencia de que hubieron de quedar núcleos poblados por gentes que tanto les daba tributar a un bando o a otro, ya que su situación era bastante parecida con respecto al trato recibido del señor, y teniendo en cuenta la señalada riqueza de estas tierras, sospecho cómo esta parte debió ser uno de estos núcleos; además es entre el 751 y el 753 cuando realmente comienza el éxodo árabe hacia el Sur, por la falta de cosechas debida a la sequía, y no es posible que este hecho acarree aquí tan graves medidas cuando hay agua en los más pertinaces estíos. Veamos cómo por el 790 Alfonso el Casto repuebla con mozárabes y llegaremos a concluir que el vacío por aquí, de existir, fue un período tan nimio de tiempo que no pudo motivar la denominación del valle.

El Padre Flórez recoge el nombre kastro al relacionar villas e iglesias astorganas, y puede referirse al lugar de Castrocontrigo o a ésta; en la misma relación menciona Valesteros; Ballesteros es nombre actual de la vega al otro lado del río, Sur del pueblo, que en su parte Oeste limita con el despoblado de La Marcilla .

La primera cita documental del nombre Castro calvone la sitúa Gómez Moreno en 1084 . El Obispo Pedro Crisanto, pariente del conde Ponce de Cabrera, poseía rentas aquí por 1.153; Doña María Vela, que fue monja y abadesa, tenía también heredades, y era hija de D. Vela Gutiérrez y Doña Sancha Ponce, los cuales fundaron el monasterio de Nogales en 1150, cuyo monasterio asimismo disfrutaba de bienes en esta jurisdicción .

El 16 de agosto de 1156 por cesión e instancias de la Condesa Doña María, mujer de D. Ponce, el rey concede a Castrocalbón un importante fuero , el hecho nos muestra la preponderancia alcanzada por la villa en esta época y da cuenta de la consideración que merecía para el soberano leonés. Este fuero está en su mayor parte extraído del fuero de la ciudad de León, aunque tiene capítulos particulares . Los servicios prestados por esta villa al monarca y su importancia para el acontecer histórico de aquellos tiempos, serían sin duda los factores que llevaron a la promulgación de tan importante prerrogativa, que pone a Castrocalbón entre las villas de más pujanza y esplendor del Reino de León .

En el año 1237, Doffa Aldonza Alfonso recibe en arras de su marido D. Pedro Ponz, parte de los diezmos que éste poseía aquí . Por estas fechas ya debían estar aquí los templarios . La proximidad de la Iglesia Templaria del Salvador al castillo del Palacio y el hecho de que esta Orden, cuando constituían una comunidad, solía poseer fortaleza, nos hace creer que, tal castillo fue habitado por ellos y era el convento documentado. La venida del Temple debió traer consigo la paulatina decadencia del influjo que en la villa tenían los nobles con posesiones en la misma, aliviado ya por el fuero.

En 1339 se despacha un traslado de carta dada a petición del alcalde de Castrocalbón.

Por el año 1387 , Martín Vázquez y Juan Fernández Pacheco saquean la villa y se llevan ganado para Benavente, después de haber vencido la resistencia de los vecinos. Tengamos en cuenta que con la liquidación de, la Orden Templaria llegó la expropiación de sus bienes; según se deduce de datos posteriores estos bienes pasaron aquí al menos en parte y entre ellos el castillo, a manos del Conde de Benavente, y los derechos de diezmos del Prelado templario al Sar de Santiago .

Lo más seguro es que, a partir de 1312, la villa quedó desguarnecido de pronto y esto facilitó el mencionado saqueo. Pasado el tiempo, se ven documentados nombres de oficiales del Cuarto de CastrocaIb6n y quizás, después del ataque, ante la debilidad defensiva de una población en la que parece había derechos de más de un señor y que sólo poseía como protección las libertades y prerrogativas de su fuero y el alejado poder real, se pensó crear en ella una guarnición que, más tarde, pasó a ser el hecho real de dicho Cuartel.

Aparte de las noticias, que nos son dadas por Hernán de Castro, sabemos que en 1591 domina en parte estos lugares D. Alfonso Enríquez y hasta época reciente se menciona el señorío de la Casa de Alba de Aliste, cuyo título fue otorgado por el rey Juan 11 en 1459 a D. Enrique Enríquez de Mendoza , uno de los hijos del Almirante de Castilla, hermano de la madre del Rey Católico.

El señorío de los Ponce parece que pasa a la Casa de Medinaceli por habérselo dejado en arras a la Condesa Dª. Isabel de la Cerda su primer marido D. Ruy (o D. Rodrigo) Pérez Ponce en testamento otorgado en 11 de marzo de 1339 ; por permuta con las villas de Deza y Cihuela, que se incorporan a los estados del Duque de Medinaceli, van a parar éstos a la Casa de Frías; en el A.H.M.C. podemos ver en varios manuscritos del S. XVIII cómo a veces recaen en una misma persona los títulos de Duque de Frías, Conde-Duque de Benavente y Conde de Alba de Aliste.

La cantidad de población y la diversidad de industrias (fundiciones, herrerías, curtidores, caceros, carboneros, etc.) nos dejan ver la prosperidad, pujanza y cierta autonomía económica de nuestro pueblo, debidas también, sin duda en gran parte, a las prerrogativas y exenciones que el ventajoso fuero daba a su promoción.

De los archivos municipal y parroquias se pueden extraer otros muchos datos, como los nombres de los últimos condes de Alba de Liste, alcaldes, corregidores, vicarios, oficiales del Cuartel, guardas mayores y menores, mayordomos de Iglesias y cofradías, notarios, escribanos, alguaciles, etcétera, que de relacionarse harían estas notas demasiado extensas.

Cuesta Abajo

Si, hoy no es Castrocalbón ni la sombra de su pasado, de las prósperas y numerosas, villas que se esparcían por todo el término sólo quedan vestigios; los quinientos vecinos que constituían su población hasta hace treinta años, hoy se encuentran, reducidos a la mitad. Aunque este fenómeno es muy corriente en la época actual, creo sinceramente, que aquí no hubo causas insalvables ni tiene por qué ser tan acentuado.

La decadencia da comienzo desde antiguo; las causas son complejas y, si unas veces son externas, muchas tienen su principal origen en el Interior.

El saqueo realizado por las gentes de Benavente, es un leve indicio que parece querer reflejarnos el mal trato sucesivo que esta villa va a recibir desde fuera. Otra causa que debemos apuntar son las pestes que ayudan a despoblar territorios, aunque vemos una temprana recuperación en cuanto a demografía se refiere. Creo que, la Guerra de la Independencia fue una de las causas exteriores principales y acaso la que más acentúa o precipita la pérdida de preponderancia de Castrocalbón: sin duda al asentarse las tropas gabachas en La Bañeza, ésta logra una mayor Influencia, que ya venía en creciente, sobre la jurisdicción de otros lugares y con detrimento de los que como Castrocalbón se veían además azotados por continuos saqueos y requisas (abunda la documentación) de las tropas enemigas, y mermados en su productividad a causa de la fuga de la juventud para luchar contra el odiado Invasor.

Pero el abandono hay que considerarlo desde dentro, principalmente. La apatía de muchas gentes de esta localidad hacia las causas que puedan incidir en su decadencia y a procurar realizaciones constructivas que la eviten, e incluso la superen, es evidente y se viene dando, al Igual que hoy, desde antaño; las pérdidas insustituibles (de fundaciones, de obras pías, desbarajuste administrativo, pérdida de bienes de instituciones, pérdida de bienes artísticos, pérdida -por indolencia o destrucción- de monumentos, pérdida de ... ) son miradas por los lugareños con el clásico encogerse de hombros que no sabemos dónde va, pero sí adónde, desgraciadamente, llega.



Ayuntamiento de Castrocalbón, La Plaza nº 6 - 24760 CASTROCALBÓN (León) - Tfno.: 987 668 022 - Fax: 987 668 296